Fabricación general

Los sistemas de aire comprimido, las herramientas motorizadas y el equipo de manipulación de materiales resultan necesidades vitales para el sector de la fabricación. Sin cada uno de ellos, dejaría de existir la producción. El aire comprimido se emplea a diario para el equipo de acabado con pulverización, las herramientas y el equipo de elevación eléctricos, la refrigeración y la calefacción y la limpieza. La calidad de este aire es primordial ya que, si esta se ve comprometida, todo el proceso de producción podría resultar contaminado y encontrarse en peligro, haciendo que los productos no fueran seguros para el consumidor. Las herramientas motorizadas, tanto inalámbricas como neumáticas, resultan vitales para distintas operaciones de mantenimiento y reparación, así como para el montaje de productos, desde automóviles a dispositivos electrónicos. Esto incluye no solo la propia herramienta, sino sistemas en red que mejoran el control de procesos, la comodidad del operador y las comunicaciones de datos para ayudarle a maximizar la productividad. Un equipo de elevación industrial, como los polipastos, junto con un conjunto de estructuras de soporte y dispositivos de manipulación ergonómicos, ayudan a que el producto se desplace por toda la planta de la fábrica.